En estos momentos, cuando llevo una semana bastante pésima, y dos días agónicos, a la espera del exámen de anatomía de mañana, ahora mismo, es cuando me he dado cuenta de que aún estando agobiada y nerviosa tanto como para no poder ni dormir, debo dar gracias.
Muchas veces en exámenes sobre todo, uno se queja de cuanto tiene que estudiar, de lo agobiado que está, de pasar días encerrado bajo la luz del flexo, pero entonces pienso en mis padres, no solo en el esfuerzo económico que supone hoy en día estudiar, que también, si no en que hubieran hecho ellos si hubieran tenido la oportunidad que ellos me han dado a mi, la de poder estudiar, y estudiar lo que me apasiona, la vocación de uno, seguro que ellos habrían exprimido esta oportunidad al máximo.
Así que después de todo, doy gracias por tener la oportunidad de agobiarme, porque tengo la oportunidad de formarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario